X
Menu
X

Ahora, a los gerentes los invitan a jugar

Nota publicada por el Diario La Mañana de Córdoba a raíz de un reportaje realizado a la Profesora Inés Moreno.

Ahora, a los gerentes los invitan a jugar

Las dinámicas lúdicas se han convertido en parte de las actividades de altos ejecutivos de empresas de primera línea. Con ello buscan potenciar cualidades como liderazgo, pensamiento estratégico y toma de decisiones.

Un grupo de hombres bien trajeados -todos altos jerárquicos de una de las empresas de telefonía más reconocida del país- apagan sus celulares de última generación y se aprestan a escuchar. Una coordinadora que deja en claro cuáles son las reglas del juego: en parejas, uno será el conducido y otro el conductor. El primero lleva los ojos vendados y la consigna es que se encomiende al segundo, que lo guiará de la mejor manera posible hasta el punto de llegada. A la cuenta de tres, el juego se largó.

Esta situación con otras adaptaciones se vive en gran cantidad de empresas argentinas de primera línea que acuden al juego como herramienta no convencional, como una manera de desarrollar las habilidades. Tal dinámica ya ocupa un lugar importante en las grandes corporaciones.

Las modificaciones referidas al mundo de los negocios y al trabajo plantean nuevos perfiles para adaptarse a los requerimientos organizacionales, entre ellos autonomía, desapego, inteligencia emocional, visión compartida, trabajo en equipo, dominio personal y creatividad, entre otros.

Así lo explicó a LA MAÑANA, Inés Moreno, profesora en Ciencias de la Educación, quien desde 1977 dirige un centro especializado en juego, tiempo libre y educación no formal en Buenos Aires.

No es cosa de chicos

En su paso por Córdoba, la profesional contó que uno de los ámbitos en los que más se solicita la capacitación es el empresarial, que encuentra en estas modalidades una eficaz forma de motivar el liderazgo, trabajo en equipo, toma de decisiones, pensamiento estratégico, el armado y conducción de un proyectos, entre otros.

Para cada caso, se desarrolla un tipo de actividad específica según las necesidades de cada empresa y según el grupo humano con el que se trabaje. “Aunque parezca mentira en los últimos cinco años hubo como una moda de utilizar los juegos y las técnicas no convencionales. El conocimiento racional ya no es suficiente para enfrentar la realidad”, explica.

En el campo de las empresas es “donde más se ve la presencia, la necesidad y el requerimiento del juego. Me llaman para entrenar a sus propios capacitadores, a los responsables de transmitir los contenidos de la empresa: la misión, cambios de actitud, trabajo en equipo, conducción y liderazgo”, señaló.

Según define Moreno, “el juego no es cosa de chicos, nada tiene que ver con el entretenimiento, sino que al jugar, la persona conjuga pensamiento, sentimiento y acción. Esto permite sacar a la luz debilidades y fortalezas que de otra manera se pueden esconder”.

Que nadie quede fuera

Educación, salud y trabajo comunitario son los otros ámbitos en donde más se está utilizando las técnicas no convencionales del juego para alcanzar los objetivos previstos.

En este sentido, Moreno dijo que “en el campo de la salud se trabaja mucho en prevención y con ludotecas, que son espacios que se arman por ejemplo en la sala de espera donde el niño pasa parte de su tiempo; es una herramienta muy valiosa para su educación y desarrollo”.

El ejemplo de un trabajo con un hemipléjico resulta elocuente. Era un niño con esa dolencia, a quien su neurólogo le había dado un ejercicio de soplar cien veces. El chico no llegaba nunca, entonces se recurrió al diseño de un laberinto de madera. Adentro había una pelotita, que el paciente debía soplar hasta llegar a su destino. “Con este ejercicio el joven sopló 150 veces”, recordó la especialista.

Mediante la actividad lúdica, la persona descarga, elabora, asimila, acomoda, aprende, organiza, descubre y ensaya un conjunto de contenidos propios y externos que son necesarios para su vida. Cuando la persona juega se ponen de manifiesto en simultáneo el pensar, el sentir y el hacer. “Toda la persona está en juego, las conductas que se desarrollan son múltiples y no siempre conscientes”, asegura.

“Por eso digo que los adultos e inclusive los niños cada vez más están perdiendo el interés por jugar. En el caso de los más chicos, la computadora y la televisión también invitan al juego, pero existen ciertos aspectos que la tecnología no puede reemplazar. Lo más importante en el juego no es el juguete sino saber jugar” fue su concepto.