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Una vida enseñando desde el juego – Pensamientos, sentimientos y vivencias de una importante referente: Inés Moreno – Nota publicada por la Revista Awale 2016

Reportajes y Notas

Prof. en Ciencias de la Educación. Presidente de ALATIR, Asociación Latinoamericana de

Tiempo Libre y Recreación y Miembro de Board Internacional de WOLRA, organización internacional de tiempo libre y recreación.

Tuvimos oportunidad de conversar con Inés Moreno para conocer su amplia y variada experiencia como formadora, líder y representante argentina en el exterior.

 

¿Hace cuánto te dedicás a investigar y formar en Juego, Educación y Recreación?

Inés Moreno: Mi registro no tiene fecha concreta. Sé que desde la adolescencia me dediqué con pasión a la tarea tanto en lo formal como en lo no formal. Sentía que una clase en el aula magna de la universidad o debajo de un árbol en una colonia debía generar movilización en quienes la recibían. La colonia o el campamento nunca los viví como “tiempo vacío” o de entretenimiento y la clase más académica dentro de mi especialidad que es la Didáctica debía generar algo diferente a la memorización o repetición. Así y casi incansablemente bucié e implementé formatos que para la época podían ser cuestionados pero que para mi eran vividos como desafíos

 

¿Más o menos de qué año estamos hablando?

En 1963 me entregaron el pañuelo que representaba SER LÍDER y de allí en adelante.

 

¿Cuáles fueron tus primeras experiencias en el campo?

Siento que hay una continuidad en ser colona en colonias, es decir “vivir” o “mamar” la recreación desde adentro y seguir el camino.

 

¿Cómo surgió el Instituto Inés Moreno?

Hace 39 años, muchas personas del área formal deseaban recibir cosas que la universidad no brindaba y directivos y conductores del área no formal seguir una formación. Era una época en que los “grupos de estudio” eran un modo de agruparse, aprender, compartir con colegas. De modo que fue casi sin quererlo. Primero en mi casa, luego compartiendo el alquiler con un amigo psicólogo, los grupos crecían. Nuevas personas pedían “yo quiero hacer lo que hace XXX” y comenzaron los cursos, luego las escuelas…. en fin…creció, se multiplicó…y debí dejar los trabajos “serios” al decir de un rector de una de las universidades donde era docente y funcionaria, responsable de la educación a distancia que se impartía. El Estudio me fue insumiendo todo mi tiempo laboral y se constituyó en un proyecto de vida, tanto que mis hijos lo llaman el hermano del medio.

 

¿Cómo es el Instituto hoy?

Tiene la misma vitalidad del primer día. Siempre creí que si era oxígeno para mi, en lo personal y profesional podía serlo para todos los que concurrieran. La frase: “un lugar para vivenciar, pensar, crear y crecer, como Personas, como Profesionales” sintetiza la ideología, la metodología y el aire que se respira, por suerte, también para mi.

 

¿Qué podrías contar de ser docente de juego?

Cuando fui maestra jardinera lloré mucho abandonar la sala, incluso aún guardo el guardapolvo, porque, aunque pasaba a ser directora, pensaba que me alejaba de la gratificación de una sonrisa o el abrazo del nene. La tarea desde y con el juego con adultos multiplicó el sentir de la gratificación.

Es muy emocionante y lo sigo viviendo así, ver el descubrimiento que realiza una persona independientemente del cargo que tenga en una organización, referido al rol o a su conducta. Respuestas tales como “en una clase resolví lo que en 10 años de terapia no logré” o ahora me doy cuenta por qué fracaso en ciertas reuniones o “ahora puedo mirar a los ojos a mi hijo” son sólo a una frase vacía. Sin miedo porque sé que me refleja, sin minimizaciones ni reduccionismos: yo lo pienso, los siento y lo vivo así.

 

¿Qué le dirías a alguien que recién empieza a pensar el juego desde un perfil profesional?

El Juego es un universo profundo, tanto como la subjetividad humana. Hay que formarse para hacerse cargo de generar intervenciones en personas, grupos y organizaciones pertinentes. El juego no es inocente, puede anestesiar, generar adicciones o bien constituirse en una herramienta más del desarrollo humano y de construcción de una cultura y sociedad que acompañe ese devenir.

 

Sabiendo que sos una referente del estudio del Tiempo Libre, ¿se puede plantear este concepto brevemente?

El tiempo libre no existe. El tiempo es uno solo y no está en los relojes o calendarios, es patrimonio de cada ser. La división de tiempo libre y tiempo ocupado es como tantas otras, funcional al sistema económico tanto que de su presencia teórica y fáctica dependen hoy la INDUSTRIA del Ocio particularmente en esta etapa de consumo.

 

¿Cómo nacen los libros?

Por necesidad de sistematizar, por pedido de los participantes. No soy escritora y para mi es de mucho esfuerzo llevar a la palabra escrita la frescura y el fluir de lo que significa una idea referida al juego y a la creatividad. De hecho cuando doy clase, siento que digo cosas más valiosas pues el contacto con los otros me nutre de tal forma que saca lo mejor de mí…y en muchas ocasiones, pido que alguien copie textual lo que dije y me lo regale. Aún así llevo editados 10 libros en Argentina y España.

 

¿Nos contas de “El Libro de los Permisos”?

Nació de un almanaque que el Estudio regaló a sus alumnos en 2004, y que generó en una persona el comentario: “esto da para un libro” “es un libro en miniatura”. De hecho me llevó 10 años, pues apareció en 2014 y durante ese lapso se editaron 5 libros más El Libro de los Permisos es una invitación a la aventura de lograr mayor plenitud. El permiso no está dado desde el afuera como nos han inculcado…”¿puedo?” “me pemite?” El permiso está dentro nuestro y cada paso es una conquista personal que requiere trabajo con uno mismo y con el entorno. En una época signada por el facilismo y la búsqueda del éxito inmediato, el “Trabajo” personal se torna dificultoso pero no imposible. En cada capítulo se brindan herramientas y fundamentos vinculados con el juego y la creatividad. Los límites, la libertad, el proceso y los cambios se entretejen con la salud y el desarrollo personal permitiendo aplicar técnicas para fluir, ser flexible, original, transitar el caos, arriesgarse entre algunos de los permisos seleccionados. Como nos dice Eladia Blazquez, “es un canto a volar, con las alas desplegadas al viento”.

 

Contanos un poco de vos, ¿a qué jugás? ¿cuál es tu juego/juguete favorito?

Juego con todo lo que puedo. Si uno dice el juego es vida, puede minimizar y llevar a un reduccionismo inadmisible lo más profundo de un universo tan humano y convertir esas palabras ena una frase vacía. Sin miedo porque sé que me refleja, sin minimizaciones ni reduccionismos: yo lo pienso, los siento y lo vivo así.

 

¿Qué le dirías a alguien que recién empieza a pensar el juego desde un perfil profesional?

El Juego es un universo profundo, tanto como la subjetividad humana. Hay que formarse para hacerse cargo de generar intervenciones en personas, grupos y organizaciones pertinentes. El juego no es inocente, puede anestesiar, generar adicciones o bien constituirse en una herramienta más del desarrollo humano y de construcción de una cultura y sociedad que acompañe ese devenir.

 

¿Tus próximos proyectos?

Escribir, tengo en búsqueda de cierre apenas encuentre un tiempo, tres libros ya iniciados. Sostener espacios radiales, que por mis viajes se me hace difícil la continuidad. ¡Y viajar pero que no solo sea por razones de trabajo!