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Una Historia Intrigante: “El Misterio del Jugador”

Son las cuatro de la madrugada y todavía estoy dando vueltas en la cama sin poder dormir.
¿Por qué? ¿Qué me pasa?

Parecería ser una pregunta sencilla cuya respuesta tendría que estar a la vista…
Tal vez no puedo descansar por el café que tomé con los colegas después de la jornada.
Pero esta es una típica “PRIMERA RESPUESTA”; entonces, este indicio es refrendable.
Siento que hay algo más, algo oculto. Percibo que debe ser por otra cosa.
Pero… ¿Qué será? Debería seguir indagando…
A lo mejor, no puedo conciliar el sueño por las preocupaciones personales. Esta es una suposición mucho más fuerte, pero no deja de ser sólo una posibilidad más.
Tal vez sea por la movilización interna que surgió con mi grupo de estudio (durante el momento de reflexión) esa “tarde de juego con otros”.
La intriga de un jugador por descubrir su personaje en el escenario de la historia personal.¿Quién sabe?
Confío que este enigma tenga respuesta en algún lugar.

El campo del juego vivencial nos permite ingresar a un mundo de sensaciones, emociones e interacciones con otros. Recuperar el espacio restringido y olvidado del juego nos enriquece y por sobre todo nos hace sensibles a condiciones que son eminentemente humanas.

Sigue lloviendo en la ciudad, unos se están levantando, otros duermen todavía y algunos sólo lo intentamos…
Un clásico caso no resuelto de misterio… El misterio de una jornada de juego y reflexión.
Leonidas Pablo Loza.
26 de marzo de 2006.-

Inspirado en un encuentro con Inés Moreno sobre el juego.
En su discurso nombró a Claudio Naranjo quien dijo que: “hay dos maneras de realizar abordajes sobre las cosas: El enigma y el misterio”…-
El enigma se soluciona buscando bibliografía. El misterio no se puede resolver encontrando bibliografía. El juego es mucho más de lo que parece, es un misterio a develar por cada uno.
Durante el juego se involucra todo el ser. Todas sus emociones; su historia.
No se podría resumir con decir que es un momento placentero. Se cruzan situaciones de placer y displacer, de conexión y desconexión, de libertad y ataduras, de timidez y soltura, aburrimiento y diversión, y de tantas cosas como los participantes sientan. Entenderlo así permite entrar al mundo del juego con más posibilidades para el jugador.
No sólo con la posibilidad de divertirse sin temer al ridículo, abre el abanico a las emociones, inclusive a las que no nos gustan, o las que negamos.
Dice Inés Moreno: “El juego es acción” más que el mero movimiento, pues “involucra todo nuestro ser” en un momento particular de nuestra historia.
El juego es una instancia pero lo más importante pasa después del juego. Es una herramienta de crecimiento personal. Lo importante no es que se diviertan sino que aprendan” Cuando nos vemos, nosotros mismos como jugadores, comprendemos más quiénes somos y lo que hacemos.

Uno juega cuando pierde la noción de espacio y de tiempo. (Inés Moreno)

Para Pensar

En la escuela puede que el juego sea visto como distracción o diversión, esto es un empobrecimiento de las amplias posibilidades que presenta el juego como herramienta de aprendizaje en torno a las interacciones que genera.
¿Qué posibilidades tenemos de jugar en el contexto que nos encontremos?
(pensemos en las posibilidades de formación personal que genera como también a lo largo de nuestra vida pasamos por varias instancias que nos posicionan de diversas maneras como jugador, debido a la interacción social producida en la familia, el trabajo, etc.)
¿El que no quiere jugar es libre?
¿Cómo considero al juego propio y de los otros?
¿El facilitador puede ser jugador? Está claro que deba ejercitarse como jugador pero cuando es guía podrá transformarse en jugador.
No es lo mismo ser jugador que hacer como si jugaras. (ejemplo de ello son los adolescentes que no le encuentran sentido a la clases de Educación Física, y por eso se aburren)

Axioma

“Para poder conducir el juego es necesario formarse como jugador”
(dice Inés Moreno)

Algunas consideraciones sobre el Facilitador:

  1. El facilitador es mas que un explicador de consignas.
  2. Es un observador especializado
  3. Atento a la interacción grupal
  4. Buen administrador del tiempo para cada propuesta
  5. En relación al punto anterior: diferencia las propuestas individuales (más variaciones) y grupales.